Según Área Moreira (2002) las condiciones que no favorecen y generan resistencia para la inclusión de tecnologías en las instituciones son:
Persistencia de un modelo educativo escolar creado en el siglo XIX.
El currículum está organizado siguiendo el modelo ilustrado del siglo XVIII.
El desarrollo deficitario de la infraestructura y recursos tecnológicos en las aulas y en los centros educativos debido a las limitadas inversiones económicas.
Ausencia de conocimientos y destrezas tanto tecnológicas como pedagógicas para que el profesorado pueda planificar, desarrollar y evaluar actividades educativas apoyadas en tecnologías no impresas.
Vigencia en las actividades y prácticas del aula de los modelos tradicionales de enseñanza que priman la transmisión y recepción del conocimiento y de un modelo cultural libresco, decimonónico, y en consecuencia, de la generalización limitada de modelos de aprendizaje orientadas a desarrollar nuevas competencias y habilidades necesarias para la alfabetización digital.
Persistencia de un modelo educativo escolar creado en el siglo XIX.
El currículum está organizado siguiendo el modelo ilustrado del siglo XVIII.
El desarrollo deficitario de la infraestructura y recursos tecnológicos en las aulas y en los centros educativos debido a las limitadas inversiones económicas.
Ausencia de conocimientos y destrezas tanto tecnológicas como pedagógicas para que el profesorado pueda planificar, desarrollar y evaluar actividades educativas apoyadas en tecnologías no impresas.
Vigencia en las actividades y prácticas del aula de los modelos tradicionales de enseñanza que priman la transmisión y recepción del conocimiento y de un modelo cultural libresco, decimonónico, y en consecuencia, de la generalización limitada de modelos de aprendizaje orientadas a desarrollar nuevas competencias y habilidades necesarias para la alfabetización digital.